jueves, 21 de octubre de 2010

¿PORQUE SE TATÚAN LAS MUJERES ADOLESCENTES?

¿Qué tienen en común La bella Irene y la sacerdotisa egipcia Amunet? Pues que ambas tenían tatuajes en sus cuerpos.

No ha sido fácil encontrar ejemplos de mujeres tatuadas pues en los textos antropológicos el término “tatuaje” se encuentra asociado mayoritariamente al mundo masculino, ya que en la historia de occidente está documentado que en otros tiempos era propio de esclavos, peregrinos, marineros, soldados, convictos y viajeros por países exóticos1 
La palabra “tatuaje” proviene de una lengua polinésica, de la raíz tatu o tatau, con el significado de marca o golpe, aunque existían en las lenguas europeas términos anteriores para designarlo. 
El tatuaje supone la idea de “labrar” el cuerpo, algunos estudios sobre la práctica del tatuaje recomiendan no tomar los elementos y las técnicas de “labrar” el cuerpo como algo aislado. El concepto antropológico del tatuaje vendría a ser una “frontera” donde se produce un intercambio entre lo interior y lo exterior (pues labra la piel y los tejidos subcutáneos). La piel, el cuerpo, gracias al tatuaje se convierte en una doble frontera paradójica: hace de la desnudez vestido y de la pintura cuerpo. 

Los rituales que toman el cuerpo como objeto y sujeto, como acción y elemento nos desvelan lo mucho que están entrelazados nuestro cuerpo y nuestra piel con lo social (es decir, con la condición de miembro de un grupo) y con la cultura (es decir, con un sistema de significados compartidos). En cualquier manipulación ritual del cuerpo, que procura signos permanentes e indelebles, como puede ser un tatuaje, se percibe que hay otras dimensiones relacionadas con las nociones culturales de sexualidad, belleza y poder.

El tatuaje ha tenido muchas funciones a lo largo del tiempo. Además de material de adorno, también lo utilizamos como soporte de creencias y de valores estéticos y sociales, pertenencia a clan, elemento de identidad personal y social, propiedad institucional, estigma, protector mágico, memoria personal o colectiva, conmemoración…

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